Estamos
de acuerdo que los avances informáticos
en los últimos años han revolucionado
la gestión empresarial, pero este fenómeno
no ha hecho más que empezar. Cada año
son más las empresas españolas que
aumentan su inversión en nuevas tecnologías,
sentando las bases de la Sociedad Electrónica,
que se materializará durante 2006 y 2007
en forma de un incremento de procesos electrónicos
a través de Internet.
El inminente DNI Electrónico, el uso más
amplio y variado de la firma electrónica
y los sobresalientes datos de implantación
de la factura electrónica han sido en 2005
los ingredientes para que este año se convierta
en el que los procesos de intercambio electrónico
de datos se extiendan a un mayor número
de empresas.
Y es que, hay veces que distintos sectores y actores
sociales “confabulan” en el mejor
sentido de la palabra para hacer realidades iniciativas
que beneficien y aumenten el potencial de la empresa
española.
Empecemos por el primero: La Administración
Pública
El Gobierno ha decidido tomar la iniciativa en
la modernización de los sistemas de facturación
con la modificación de la Ley de Contratos
de las Administraciones Públicas, puesta
en marcha por el Ministerio de Industria. Esta
nueva normativa, que entrará en vigor próximamente
y será de implantación progresiva,
pretende que la factura electrónica sea
obligatoria en todas las empresas para participar
en los contratos públicos.
Sin ninguna duda está iniciativa de la
Administración Pública marcará
un precedente, pues con el impulso y el respaldo
institucional serán muchas las empresas
que se sumen a la facturación electrónica
y empiecen a disfrutar de sus enormes beneficios.
El Plan Avanza lanzado desde el Gobierno, plantea
cambiar radicalmente con la imagen burocratizada
de la Administración y favorecer políticas
que miren hacia la e-conomía y la Sociedad
Electrónica. Así todas las empresas,
ya sean pymes como grandes empresas, que cuentan
con un sistema de facturación electrónica
en España pueden optar a concurso con la
Administración.
Estas acciones de la Administración tienen
dos beneficiados directos. Por un lado, la propia
Administración que agilizará los
procesos de gestión permitiendo en un futuro
y a raíz de la facturación electrónica
poder realizar borradores de la declaración
del IVA como ahora ya hace con la Declaración
de la RENTA. Y por otro lado, la competitividad
del tejido empresarial español.
Es el papel de las empresas que ofrecen factura
electrónica, nuestro papel, hacer ver a
las empresas que la e-factura es una realidad
tangible y que las soluciones en el mercado deben
estar adaptadas a esta nueva ley. Es decir, debemos
establecer un punto de complicidad entre la Administración,
que promueve una medida tan interesante como es
la factura electrónica, y las empresas
que la proveemos.
A día de hoy hay una realidad palpable,
la factura electrónica es una realidad
y es inevitable porque ya hay miles de empresas
utilizandola actualmente. Las que no han dado
el paso están obviando los beneficios tangibles
de la e-factura. Aumentar el ahorro por cada factura
emitida, así como, acortar los tiempos
de cobro (con la mejora sustancial de cash-flow)
son dos razones de peso para variar mínimamente
el proceso de facturación de la empresa.
Las propias empresas y el viral marketing
Involuntariamente y casi como un fenómeno
espontáneo son las propias empresas ya
usuarias de facturación electrónica
quienes están apoyando la popularización
este tipo de soluciones. El marketing viral o
el boca a boca empresarial está funcionando
de manera excelente: las compañías
que disponen de un servicio de factura electrónica
animan a las otras para que se apunten al carro
y así hacer sus transacciones comerciales
de manera electrónica ahorrando costes
y aumentando la seguridad y rapidez de las mismas.
Las empresas proveedoras de este tipo de servicios,
debemos también establecer una complicidad
con las empresas que ya se han animado o se quieren
animar a utilizar este tipo de soluciones ofreciendo
productos, flexibles y adaptados a sus necesidades,
ya sea una corporate, o bien una pyme; no podemos
olvidar que según el Ministerio de Industria,
Comercio y Turismo, este tipo de empresas son
las que conforman el 90 por ciento del tejido
empresarial español.
Un ejemplo claro de este fenómeno es el
del sector de la distribución, su radiografía
corresponde a la de varias corporates que mantienen
relaciones comerciales y de intercambio de productos
con miles de pequeñas y medianas empresas.
Poco a poco estas compañías han
ido adoptando la facturación electrónica
y animando a otras ha hacerlo.
Los sectores influyentes en la economía
El tercer pilar de este movimiento de apoyo consciente
o inconsciente a la factura electrónica
es la banca. Ya ofrecen a sus clientes la opción
de emitir y gestionar facturas electrónicas,
como es el caso de La Caixa, pero en este punto
quiero ir más allá y llegar al e-factoring
y e-confirming. Dos modalidades que poco a poco
se irán popularizando y que han nacido
a la luz de la facturación electrónica.
Son servicios que ya ofrece la banca y que dan
un valor añadido, por ejemplo, con el factoring
la empresa contrata un conjunto de servicios de
cobertura de insolvencia, gestión y financiación
aplicable a las ventas a crédito realizadas
a sus clientes, tanto nacionales como extranjeros.
De esta manera, la Administración y el
sector privado están fomentando la implantación
de la factura electrónica en nuestro país.
El compromiso de las empresas que ofrecemos facturación
electrónica debe ser poner nuestro granito
de arena para facilitar la convergencia hacia
un fenómeno cada vez más tangible
como es el del paso de la sociedad del papel a
la e-conomia. |